//CHICHÉN ITZÁ Y PETRA SE UNEN POR EL TURISMO

CHICHÉN ITZÁ Y PETRA SE UNEN POR EL TURISMO

Ningún muro puede aislar a México: Embajador Ibrahim Obeidat

Por: Paul Antoine Matos – La Jornada Maya

Petra es el tuch del mundo antiguo. En el hemisferio oriente, la capital de la civilización Navatea por más de un milenio se transformó en un punto clave en el desierto de la actual Jordania; fue la cuna de la escritura arábiga actual y su mercado era paso importante para la ruta del incienso y de la seda, por la que pasaban comerciantes griegos, romanos, fenicios.

Fue esculpida de arriba hacia abajo. La roca era tallada desde lo alto de las montañas con andamios de madera puestos sobre resistentes clavos. Los escombros resultantes de la roca formaban una escalera que era usada para construir las partes medias y bajas.

A pesar de ser una ciudad en medio del desierto, se construyó un complejo sistema subterráneo de tuberías que enverdecieron la superficie y permitía la siembra de sus productos, así como fuentes de agua, similar a lo que se ve en Las Vegas actualmente, otra urbe en la arena.

Un estrecho cañón, el Siq, abre paso hacia Petra. Esta formación natural era una barrera que les protegía de las invasiones. La dominación Romana y los terremotos hicieron que Petra fuera abandonada. Más de 800 tumbas existen ahí, una ciudad de la que se dice es resguardada por los espíritus de sus muertos durante las noches.

Del otro lado del mundo Chichén Itzá surgía como capital del Mundo Maya. Protegida por los aluxes, la gran Pirámide de Kukulcán equipara por su difícil construcción al teatro y la fachada de Petra, de una civilización con la que los mayas nunca tuvieron contacto.

El explorador suizo Johann Ludwig Burckhardt volvió a descubrir Petra en 1812. Chichén Itzá fue redescubierta a finales de ese siglo por Edward H. Thompson. Ambas ciudades del mundo antiguo son consideradas como Maravillas del Mundo Moderno, incluso Petra es llamada como la octava maravilla de la antigüedad.

Los gobiernos mexicanos y jordanos firmaron ayer un convenio de unión entre ambos destinos turísticos, en el marco del Festival Internacional de la Cultura Maya (FICMaya), en el que fortalecerán el intercambio turístico entre ambas zonas arqueológicas.

El embajador jordano en México, Ibrahim Obeidat, expresó que Chichén Itzá y Petra son muy parecidos en cuanto a diversidad e interacción cultural, así como los paisajes, lo que genera dos zonas arqueológicas ricas en historia y herencia.

Reconoció que él mismo ha visitado Petra más de 50 veces y en cada una descubre algo nuevo, único y extraordinario. Su historia es también la de las religiones del mundo que comenzaron en Medio Oriente, por lo que la ciudad “es el corazón del mundo” para las culturas que se establecieron en la región.

De México expresó que es un país que por sí mismo tiene una gran diversidad en tradiciones, gastronomía y riqueza. Destacó que Jordania y México tienen relaciones buenas, razón por la cual firmaron el convenio entre Chichén Itzá y Petra, pero que también buscan interactuar en materia económica, social y política como aliados.

Declaró que “ningún muro puede aislar a México” por lo que Jordania extiende sus relaciones con el país.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

La Voz del Árabe (LVÁ) – TURISMO – Cd. de México, enero 3 del 2018

1463total visits,1visits today