//DE EMBAJADAS, EMBAJADORES Y VIVIDORES…

DE EMBAJADAS, EMBAJADORES Y VIVIDORES…

Existen medios que disfrazan su contenido, tanto impreso como en su sitio web si lo tuviera, con el sólo hecho y por la necesidad de vender su producto…

Por: Luis Miguel Cobo

De un tiempo a la fecha, por tiempo de elecciones en México, hablan y siguen hablando en las redes sociales y otros medios de los casos políticos, y seguirán hablando de las tropelías de los sacrosantos políticos mexicanos, precampañas presidenciales y pronto de las campañas para marear a la gente tratando de conseguir un voto de cada ciudadano, vivo o muerto, todos votan en este país… de todas maneras y como sea es un caso íntimo de México, del cual no hablaremos más, sólo comento que se lucha, así lo hacen ver, por hablar y publicar la “noticia conseguida”, gracias a la “libertad de prensa en México” que es constitucional, y estamos de acuerdo, la apoyamos totalmente sin contradicción alguna.

La información en estos tiempos deja de serlo, gracias a las redes sociales, cuando se manipula, en muchísimos casos, en casi todos, es aquí cuando debemos saber lo que leemos y sobre todo “lo que creemos”, recordemos que “la noticia es la que no se da”, leyendo entre líneas nos encontraremos siempre con muchas sorpresas, por eso aquí en La Voz del Árabe siempre se publica lo que estamos certeros es real o mucho muy cercano a ésto, no publicamos rumores ni tampoco artículos pagados por o para conveniencia de terceros, como en algunas ocasiones ha sucedido el ofrecimiento.

La información llega a ser tan ambigua que cualquiera podría pensar que es una real y verdadera noticia cuando ni siquiera a noticia llega, simplemente es nada…

Existen medios que disfrazan su contenido, tanto impreso como en su sitio web si lo tuviera, con el sólo hecho y por la necesidad de vender su producto, nosotros no lo hacemos así, lo hemos comprobado a lo largo de los últimos cinco años.

En varios medios “informativos” ya sean impresos o de la web platican a las embajadas mentiras de hechos inexistentes de sus medios a vender, de esos casos los embajadores les creen cuando les dicen que imprimen 5 o 10 mil ejemplares, cuando su tiraje es de sólo mil o quizá menos, o que su página web es visitada más de un millón o más veces al mes, en México y el mundo, y no llegan ni siquiera a mil, (lo hemos investigado, que les muestren su cuanta en Google Analitycs, ahí dice todo al respecto de visitas), engañan como viles trepadores carroñeros a las embajadas, a los embajadores, y estos, incautos, por no saber de la materia, porque son extranjeros, cierto que no es su medio profesional, y porque no tienen un profesional que se ocupe de esto en sus embajadas, acaban creyendo, engañados y pagando sumas a veces por arriba del valor real por ese dizque trabajo profesional periodístico. Quienes realizan estas tropelías son los “vividores de los medios”, de la prensa, de las embajadas, a quienes engañan con proyectos de publicaciones efímeras o inexistentes. Quienes caen una vez en estos curiosos y efectivos negocios para los contratantes caen dos veces, los amarran y atemorizan para seguir pagando dádivas que no merecen manteniéndolas a veces de por vida.

Son vividores que no fallan en su mayoría a eventos diplomáticos, para ser vistos, obtienen una credibilidad efímera que cuando termina desaparecen, como por arte de magia, cuando cobran lo hacen bien, reaparecen disculpándose por cualquier cosa, así son porque son vividores de los medios.

Los contenidos de sus publicaciones, a veces muy finas, por no ser periodistas, ignoran cómo hacerlas, dónde investigar, las mismas embajadas les realizan su trabajo, por medio de sus traductores que tampoco son periodistas, reciben el escrito y ni siquiera los revisan, se publica tal cual, comenten equivocaciones periodísticas imperdonables de carácter inclusive protocolario, publicar juntos, de una hoja a otra o en la misma a dos países que no tienen relaciones diplomáticas, un error garrafal en el ámbito periodístico, claro, cuando no se es periodista, al final llegan las quejas y enojos, pero cuando ya han pagado la suma pactada…

El trabajo del periodista es investigar para informar, nunca copiar un boletín o chisme como se obtiene, tampoco copiar directo de internet la supuesta información cuando no es por agencia noticiosa (el famoso “paste to paste”), nuestro trabajo periodístico es preguntar siempre hasta conseguir la respuesta a quién sea y donde sea.

El Mundo Árabe, en este caso desde México, motiva a preguntar más que cualquier otro lugar, es un lugar de muchísima cultura, de gran historia y de conflictos reales, motivados y también muchas veces inventados, casi siempre alterados, manipulados. No es por demás comentar que ninguno de los “vividores de los medios” trata esos conflictos, por miedo a su propia ignorancia y que las embajadas los miren feo…

Al final, como es lógico, de nada sirve lo que publican porque es cierto que mucha gente no desea saber de conflictos internacionales, por el sólo hecho del miedo a la realidad, pero hay quienes sí gustan de leerlos, quizá los más, para informarse. Pero tampoco de nada sirven sus artículos de información intrascendente, sus preguntas acartonadas siempre iguales para obtener respuestas del mismo calibre ya por demás conocidas, al final, sólo fue una página publicada tristemente llena de caracteres que nada nos deja, porque nada de periodista tenía el autor.

Embajadas, embajadores, empresas, empresarios, no se dejen engañar, trabajen un poco en saber quiénes somos periodistas y quiénes no, qué medios penetran en las redes y cuáles no, cuáles son los medios impresos de valía y cuáles no sirven para nada, es fácil y no lleva mucho tiempo, y si es tiempo el que no tienen, pregunten a gente especializada; es mejor hacer esto e invertir algunas horas que perder dinero y ser engañados.

La Voz del Árabe (LVÁ) – ESPECIALES – Cd. de México, marzo 7 del 2018

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