//DESVALORIZACIÓN DEL ESTADISTA POLÍTICO

DESVALORIZACIÓN DEL ESTADISTA POLÍTICO

La desvalorización del estadista político: un riesgo ante un sistema internacional en crisis.

Por: Rabih Reyes

El Sistema Internacional se encuentra en crisis, esto no es novedad histórica, puesto que los tiempos de incertidumbre son una constante desde antes de la creación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), ahora ésta se ha encargado de amortiguar las crisis y en la manera de lo posible resolverlas siempre y cuando exista la voluntad política de los países claves para ello.

Ahora bien, ¿qué relevancia tiene la figura del estadista político ante esto? Más aún, ¿Qué es lo que define a un estadista político? El impacto del estadista político y la falta de éste, sobre los brotes de violencia y los cambios radicales en sus posturas de países clave alarmantemente en temas sensibles para la estabilidad y seguridad del sistema internacional.

Considerando los acontecimientos más recientes y la escalada de violencia en Palestina a raíz del traslado de la embajada de EEUU de Tel Aviv a Jerusalén. También, como este acontecimiento se involucrará en el pulso político entre las potencias regionales del Medio Oriente ya existe sin dejar a un lado a sus aliados extras regionales.

Para comenzar, lograr definir a un estadista político bajo algún concepto es sumamente riesgoso puesto que, la subjetividad, la opinión pública y afiliación a ciertos políticos, complican la tarea. Sin embargo, se citan tres reflexiones breves sobre la figura del estadista político que a groso modo ayudaran a matizar esta figura: Primero: Cualquiera que sea considerado como un estadista tiene que ser un político exitoso primero. Richard M. Nixon, 1982. Segundo: La diferencia entre un estadista y un político, es que el primero fija su atención en la próxima generación y el segundo en las próximas elecciones. Proverbio inglés. Tercero: Los hombres que se ocupan de los asuntos internacionales con un espíritu de regateo han perdido su vocación, no están destinados para ser estadistas, sino para el manejo de caballos. David Lloyd George.

Habría que decir también que el estadista tiene un margen de acción considerando el poder y capacidades económicas militares alianzas estratégica, del Estado Nación al que representa. En ese sentido, se precisarán cuatro conceptos básicos esenciales para las Relaciones Internacionales. Con el objetivo de facilitar al lector con una base sencilla para poder comprender estos cambios radicales en las posturas de varios países del Medio Oriente.

Primero: existe el poder duro. El cual Enfatiza la capacidad militar de un país. Segundo: El poder blando: En este aspecto se cataloga la capacidad diplomática de un país, la aplicación de sanciones económicas bloqueos comerciales o embargos. Tercero: El poder inteligente concepto que el geopolítico Joseph. Nye utiliza frecuente mente y básicamente es la combinación del poder duro con el blando acorde al contexto y la situación geopolítica social a que se enfrenta el estadista. Cuarto. El Poder punzante, también concepto de Joseph. Nye, consiste en el uso del hostigamiento y presión.

Traslado de la Embajada de EEUU de Tel Aviv a Jerusalén: El lunes 14 de mayo a escasos 40 kilómetros, en Jerusalén, miembros del gobierno israelí, entre ellos el primer ministro, Benjamín Netanyahu, y representantes de Estados Unidos asistían a la inauguración de la nueva embajada estadounidense, con júbilo puesto que la “promesa de campaña del presidente Donald Trump se consolidó”.

Asimismo, a la par de este evento simbólico se registraron protestas a lo largo de la frontera de Israel con Gaza provocando la muerte de 58 palestinos por la represión del ejército israelí y 1.350 heridos conforme a las fuentes palestinas.

Este hito se convirtió en una mina más en la frágil situación del Sistema Internacional. Las reacciones ante este suceso son diversas, silencio e intriga, por su parte, la ONU condenó el martes 15 de mayo la pérdida injustificada de vidas en la barrera fronteriza entre Gaza e Israel. Asimismo, advirtió que, si no finaliza la violencia en Gaza, la región está en grave riesgo.

Se considera que el organismo supra nacional fue muy modesto con su respuesta, debido a que el Medio Oriente se encuentra inestable tomando en cuenta la crisis siria, la crisis humanitaria en Yemen, la fragilidad política tradicional que rodea a Líbano, el vacío de poder existente en Irak, país que de alguna manera trata de conformar un gobierno. Las necesidades de Turquía por salvaguardar su soberanía, sin dejar a un lado la crisis de refugiados sirios y palestinos, sin menospreciar las pretensiones históricas kurdas por un Kurdistán independiente. Es importante resaltar la “misión cumplida” del presidente Trump, frase con la que dio al mundo la noticia el 15 de abril cuando la aviación tripartita: EEUU, Francia y Gran Bretaña, lanzó 105 misiles, en su mayoría Tomahawks, sobre Siria, bajo el argumento del “uso de armamento químico”. Asimismo, el anuncio unilateral de Trump el 9 de mayo de anular el acuerdo nuclear con Irán y reanudar las sanciones. En contraste, los demás miembros de G5+1 han considerado mantener vigente el acuerdo (Rusia – China – Francia – Alemania y Gran Bretaña).

En concreto, todas estas acciones disimulan mediante una cortina de humo varios elementos que se tienen que considerar: Primero, Donald Trump atacó Siria y se esforzó en promover el traslado de varias embajadas del mundo en Tel-Aviv a Jerusalén. Para apaciguar la crisis interna que tiene su gobierno, específicamente sus colegas más allegados, ya que las investigaciones por la injerencia rusa en favor de Trump, además de su imprudencia en el uso de redes sociales, han mermado su popularidad en EEUU. Segundo, Israel está aprovechando el torbellino que la crisis siria y el vacío de poder en Irak han generado para realizar ataques a blancos específicos en Siria, con la intención de mermar las capacidades del gobierno de Bashar Al Assad y a su vez afectar a su aliado regional, Irán, quien se encuentra en un pulso político con otros actores regionales por la supremacía y liderazgo en y del Medio Oriente.

También, la propaganda de una amenaza mayor para la seguridad nacional israelí, es una narrativa sumamente fructífera, tanto en lo interno del país como en lo externo. Puesto que al interior se genera coerción y se reaviva el nacionalismo al exterior, la cortina de humo existente y acrecentado con la amenaza de armamento nuclear iraní invalidan la posibilidad del proceso de paz entre Palestina e Israel.

Puesto que esto pasa a segundo plano cuando el Sistema Internacional atraviesa por una crisis de seguridad internacional, tema vital desde la confirmación por parte del servicio de inteligencia estadounidense que Corea del norte cuenta con alrededor de 90 cabezas nucleares. Situación que tiene en alarma al mundo y específicamente al sureste asiático y la costa oeste de EEUU.

Ahora bien, se puede deducir que en un intento de cumplir con el eslogan de America First, Trump ha mermado la posibilidad del uso del poder suave ante otros compromisos internacionales que EEUU tiene con el mundo. Debido a su actuar imprudente característico y con la intención de apaciguar el interior del país y los ataques en su contra latentes, uno de los conflictos más emblemáticos del Sistema Internacional creado después de la Segunda Guerra mundial, que fue el primer tropiezo de la ONU ante su nacimiento, es sin lugar a dudas el conflicto árabe-israelí.

El poder suave de EEUU ha perdido fuerza y legitimidad con sus aliados europeos debido a la decisión unilateral de Trump de abandonar el pacto nuclear con Irán. Sin embargo, no solo el poder se vio afectado ante esta acción, sino también el poder duro, debido a que una escalada de violencia que desencadene una guerra en toda la región del Medio Oriente será un rudo desafío para el poder duro estadounidense, el cual también se verá mermado ante la posibilidad de apoyo por potencias extra regionales.

En este sentido, la resonancia del uso del poder inteligente por parte Hillary Clinton durante sus labores a cargo del Departamento de Estado que posteriormente utilizó constantemente a lo largo de su libro Hard Choices, no suena a un concepto tan descabellado a la hora de poner en práctica la Política exterior de EEUU. No obstante las decisiones de Netanyahu tampoco pueden considerarse como las de un “estadista” puesto que, pese a la tradicional estrategia de usar el lobby israelí en la política estadounidense, principalmente capacidad de presión que puede ejercer el Comité de Asuntos Públicos Americano Israelí (AIPAC por sus siglas en inglés), utilizar el poder punzante tanto en la política interna de EEUU como en la política exterior israelí, principalmente atacando blancos específicos en Siria sobre valorando el poder duro israelí, están arrastrando a la región del Medio Oriente a una crisis de seguridad sin precedentes considerando el contexto actual citado en líneas atrás.

Es evidente que, ante esta situación del Sistema Internacional, la figura del estadista es sumamente necesaria. A lo largo de la historia han transcurrido grandes figuras que han tenido la voluntad, astucia y entereza necesaria para sobre amortiguar y tratar de contener una crisis de seguridad que no solo afecte al Sistema Internacional sino a la nación que represente. Cito a algunos de ellos: el Cardenal Richelieu, incorporó el concepto de la raison d état, concepto que se basa en poner la supervivencia del Estado como prioridad dejando a un lado los intereses personales del estadista. Esta entereza le brindó los elementos necesarios a la política exterior francesa para que pueda consolidarse como una potencia en Europa durante 200 años después de la muerte del Cardenal. Otro estadista, importante en la historia es Klemens von Metternich. El príncipe y diplomático alemán que falleció en Austria. Instaurando el concepto de justicia colectiva, principio que fue elemental para la consolidación del Congreso de Viena el cual proporcionó a Europa 300 años de paz.

Habría que mencionar también a dos grandes estadistas estadounidenses. Primero: Theodor Roosevelt, 26° presidente de EEUU, se caracterizó por ser un estadista que usó correctamente el concepto de America First. Puesto que optó por el aislacionismo con la intención de engrandecer a la nación estadounidense y evitar a toda costa una confrontación con las potencias europeas. Su legado fue el Corolario Roosevelt mejor conocido como la Doctrina Monroe. Segundo: Woodrow Wilson, 28° presidente de EEUU, político y abogado, se dio a la tarea de defender el orden internacional mediante un consenso moral. Asimismo, impulsó el término “comunidad de poder” que posteriormente sería conocido como “seguridad colectiva”.

Es evidente que Donald Trump, debido a sus acciones es imposible enlazarlo como un estadista político. Conviene subrayar las tres reflexiones breves sobre la figura del estadista político citadas al comienzo del artículo. Ahora bien, la realidad evidente, recordar los conceptos de justicia colectiva por más idealista que parezca, además de enfatizar por la seguridad colectiva son cuestiones necesarias para sofocar la crisis del sistema internacional, principalmente en la región del Medio Oriente.

Asimismo, la necesidad de la revaloración del estadista político es indudable. La interrogante es si Vladímir Putin, presidente ruso, con su aplicación del poder inteligente, tendrá la entereza necesaria para amortiguar y tratar de contener una crisis, o será la canciller alemana Angela Merkel con su aplicación del poder suave la candidata perfecta para contener esta situación. Otro posible actor relevante es el presidente de China, Xi Jinping, con su aplicación del poder punzante y su apuesta por el multilateralismo.

Se considera posible el escenario en donde éstos tres políticos retomen los conceptos clásicos de la política exterior occidental antes citados con la intención de amortiguar la inestabilidad y reformar al Sistema Internacional, ante el vacío de poder y confianza que el aspirante al Premio Nobel de la Paz, Donald Trump ha generado con sus acciones.

*Rabih Rayes, Internacionalista por parte de La Universidad La Salle. Ha fungido como asesor de analista político en la SER, México, en el Departamento de África y Medio Oriente. Experto en geopolítica y seguridad internacional y su influencia en Medio Oriente. Autor del artículo: “La Paradoja del Factor Geopolítico en Líbano ante la crisis política y social del Medio Oriente, a raíz de la Primavera árabe” en la de la facultad de derecho de la ULSA, link de la revista: https://goo.gl/oYyjLO – Hoy colaborador de La Voz del Árabe. Escribe a Rabih: rab_89@hotmail.com       

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Imagen: LVÁ

La Voz del Árabe (LVÁ) – EDITORIAL – Cd. de México, mayo 22 del 2018

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