/DRUSOS Y SU COMUNIDAD: HONOR A QUIEN HONOR MERECE (+video)

DRUSOS Y SU COMUNIDAD: HONOR A QUIEN HONOR MERECE (+video)

Existe una pequeña y singular comunidad de mujeres y hombres habitantes de la Palestina ocupada que con valentía y decisión se aferran a su credo y defienden sus tierras a toda costa…

/ Por: Mauricio Saraya Ley

Existe una pequeña y singular comunidad de mujeres y hombres habitantes de la Palestina ocupada que con valentía y decisión se aferran a su credo y defienden sus tierras a toda costa, conscientes de formar parte esencial de una nación cuyo único pecado fue tenderle la mano a los inmigrantes sionistas que tenían muy claro desde siempre su objetivo: despojar a los palestinos no sólo de sus pertenencias, sino incluso de sus derechos más elementales. Nunca ha sido fácil levantar la voz y gritarla a los cuatro vientos con la esperanza de que ese eco haga mella en un mayor número de personas. En esta sección queremos dar un merecido reconocimiento a esos miles de individuos drusos que con valentía y moralidad siguen defendiendo su honor a través de la verdad y la solidaridad tan característica de los practicantes de dicha religión.

Tras una interesante conversación con mi padre, el Dr. Abraham Saraya Saraya, uno de los fundadores de la Liga Árabe en México, tuve la oportunidad de acercarme a preceptos de valor incalculable que están presentes en el día a día de quienes practican esta singular religión.

Como antecedente, he de confesar que tengo mis reservas ante todas las religiones del mundo, donde las autoridades de las mismas instituciones con frecuencia pierden de vista los valores morales que en principio les inspiraron a dedicar sus vidas a lo que pregonan y tantas veces no practican.

Ejemplos de esto sobran, y así como el mandamiento de no matarás fue pisoteado durante siglos por los máximos dirigentes de la religión judeocristiana, ninguna de las otras religiones practicadas en el mundo puede presumir de no haber incurrido en faltar, en mayor o menor grado, a sus propios lineamientos. Es bien sabido que el poder corrompe, y por ende, mucho poder corrompe aún más, por lo que no es de extrañarse que las cabezas en el poder pierdan la cabeza por el poder.

Sin embargo, el tema de este artículo no pretende evidenciar los desafortunados errores que se han cometido, y siguen cometiéndose, en nombre de determinada religión, sino de exaltar las virtudes y los valores que debieran guiarnos para co-crear un mundo que merezca vivirse.

Dicho lo anterior, invito al amble lector a conocer más a fondo algunos de los preceptos morales que caracterizan a esta  minoría religiosa donde la justicia y la bondad se encuentran presentes de manera cotidiana, comunidad que habita principalmente en Siria, Líbano, Jordania e Israel.

Cabe mencionar que uno no se convierte en druso; o nace druso o nunca lo será, debido a que siempre han constituido una comunidad estrechamente unida en la que no se permite el matrimonio con gente externa a su comunidad. Por esta razón, durante siglos se han abstenido de toda labor proselitista.

Entre un 10% y un 15% de los drusos son intelectuales `uqqal, y tienen acceso a los conocimientos más profundos que les rigen, mientras que el resto son ignorantes ŷuhhal que cuentan solamente con conocimientos básicos de la religión. Se considera que las mujeres son especialmente adecuadas para ser `uqqal. Incluso se considera que son espiritualmente iguales a los hombres, una creencia que contrasta notablemente con las comunidades musulmanas en las que se enmarcan los drusos, aun cuando estos últimos se separaron del Islam.

Los más sabios y piadosos son los shaykhs, entre los que se elige al jefe de cada distrito. Se celebran servicios religiosos todos los jueves por la tarde. Sus escrituras secretas consisten en un cierto número de cartas de sabiduría con las que se ha formado un corpus canónico. No practican el ayuno, ni los rezos, ni las peregrinaciones a la Meca, aunque se adaptan a tal grado a los lugares donde habitan que pueden llegar a hacerlo si esto les brinda paz con los demás.

Algunos sabios drusos también creen fervientemente en la reencarnación de los humanos miembros de la comunidad, pero contrariamente a la creencia popular, esto no es algo totalmente compartido por todos los miembros, ni forma parte principal de su credo. Aunque se reconocen a sí mismos ante todo como árabes, sin importar donde radiquen, no aceptan la poligamia, el consumo de tabaco, alcohol o sustancia alguna que secuestre la plenitud de la conciencia, y tampoco comen cerdo.

Son diversas las normas que han de asumir, tales como creer en un solo Dios y aceptar su voluntad, creer en los profetas del cristianismo y del Islam, y no adorar iconos ni estatuas, pero me llama la atención de sobre manera cinco valores morales que a todo ser humano le vendría bien adoptar, independientemente del credo que profese:

1-No mentir (decir siempre la verdad, descartando las verdades precarias y las mentiras piadosas).

2-Proteger al hermano y ayudar al prójimo (empezando por las mujeres).

3-Criarse con principios tales como el honor, la dignidad y la ética, practicando sus costumbres y tradiciones.

4-Amar y proteger la tierra, defendiéndola aún a costa de la propia vida. “La tierra es el honor que nunca debe ser abandonado ni vendido”. Este punto en particular les distingue de muchos palestinos musulmanes que vendieron sus tierras a los intereses del sionismo, cuya voracidad continúa presionando para que estas valientes minorías terminen por desaparecer de la Palestina ocupada.

5-Alejarse de la maldad.

Para concluir, es preciso aseverar que si estos preceptos filosóficos se practicaran por un mayor número de personas, el panorama universal actual se tornaría cada día más alentador. Divulgarlos, encarnarlos y compartirlos sería suficiente para sentirse orgulloso de nuestra existencia, al tiempo que se empieza a disfrutar de las mieles anheladas para otra vida pero sin tener que transmigrar de esta.

Observaciones generales:

Estrella Drusa – Los colores se pueden organizar con rayas en vertical descendente o una estrella de cinco puntas. Las rayas son un corte esquemático de las esferas de la filosofía neoplatónica, mientras que la estrella de cinco puntas representa la proporción áurea, phi, como un símbolo de la templanza y una vida de moderación. Símbolo Religioso – Los drusos evitan estrictamente la iconografía, utilizan cinco colores como símbolo religioso. Cada color se refiere a un poder metafísico llamados Haad, un código que simboliza lo siguiente:

Verde Aql – “la Mente universal”

Rojo  Nafs – “el Alma /Ánima del mundo universal”

Amarillo Kalima – “la Palabra / Logos”

Azul Sabiq – “la potencialidad / Causa/precedente” blanco TeliFuturo/Efecto/inmanencia”

La mente genera y da sentido. El alma encarna la mente y es responsable de la transmigración y el carácter de uno mismo. La palabra es el átomo del lenguaje que comunica entre los seres humanos y representa las formas platónicas en el mundo sensible. Sabiq y Teli son la capacidad de percibir y aprender del pasado, planear para el futuro y predecirlo.

La Voz del Árabe (LVÁ) – CULTURA – ISLAM – Cd. de México, enero 22 del 2018

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