//FUERZAS PROGUBERNAMENTALES SIRIAS AYUDAN A KURDOS CONTRA EL EJÉRCITO TURCO

FUERZAS PROGUBERNAMENTALES SIRIAS AYUDAN A KURDOS CONTRA EL EJÉRCITO TURCO

Un nuevo actor armado se suma a los combates en la región de Afrín, en el norte de Siria: las Fuerzas Populares Sirias, afines al gobierno de Bashar al-Asad, llegaron para auxiliar a las milicias kurdas.

El conflicto en Siria se enreda aún más. Un convoy de fuerzas populares chiitas progubernamentales entraron a Afrín, en el noroeste de ese país, el martes 20 de febrero. Las fuerzas kurdas, antes sus enemigas, y que resistían el asalto del ejército turco, dieron la bienvenida a su ingreso. Medios sirios reportaron que Turquía los recibió con fuego de artillería.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, describió el convoy como un grupo hecho por terroristas que actuaban independientemente. El mandatario agregó que lo hacía luego de un acuerdo al que llegó con el presidente ruso Vladimir Putin y el presidente iraní Hassan Rouhani. Y advirtió a las milicias chiitas que pagarán un alto precio por su intromisión.

Además, describió el convoy como un grupo de terroristas que actúa independientemente de las fuerzas gubernamentales de Bashar al-Ásad. Agregó que su artillería los había obligado a retroceder, pero las milicias kurdas lo niegan.

Erdogan lanzó la ofensiva militar Ramo de Olivo para derrotar a las fuerzas kurdas cerca de su frontera sur. Para el gobierno turco, las milicias son una extensión del Partido de los Trabajadores Kurdos (PKK), a quienes considera un grupo terrorista.

A pesar de la llegada del nuevo actor al complejo conflicto en el norte de Siria, el presidente advirtió que acelerará la ofensiva. “En los próximos días el asedio a Afrín va a realizarse con mayor rapidez”, dijo Erdogan.

La ofensiva en Afrín no ha ido al ritmo esperado por Turquía. Incluso la campaña militar podría ser más difícil de lo que Ankhara ha esperado. Además, los ha distanciado de Rusia e Irán, aliados incondicionales del régimen de al-Ásad.

El juego de fuerzas en el norte de Siria – La entrada de las fuerzas progubernamentales en Afrín muestra la incómoda relación entre Damasco y las milicias kurdas de las YPG. Ellos han evitado una confrontación directa durante la guerra, pero los kurdos quieren una región autónoma mientras al-Ásad busca recuperar el control de todo el territorio sirio.

Los líderes políticos kurdos afirmaron que buscaron la ayuda del ejército de al-Ásad porque ningún poder extranjero los ayudó contra las fuerzas turcas. Las milicias kurdas fueron respaldadas por Estados Unidos en su lucha contra la autdenominada organización Estado Islámico (EI).

El apoyo de Washington a los YPG ha causado una fuerte tensión en la relación con Turquía, su aliado en la OTAN. En el caso de la ofensiva de Afrín, Washington ha dicho que respalda el derecho de Turquía de defenderse mientras le pide a Ankara mostrar moderación.

Los rusos, por su parte, desplegaron fuerzas militares en Afrín en 2017, pero las retiraron un mes antes que la ofensiva turca comenzara.

Lo cierto, es que la guerra no da tregua. En los siete años que lleva, han muerto más de 340.000 personas. Y de los 23 millones de habitantes que tenía Siria, cinco millones huyeron del país. Mientras tanto, los diálogos de paz en Astana y Ginebra parecen permanecer en un punto muerto.

Con información de Reuters

La Voz del Árabe (LVÁ) – NOTICIAS – Cd. de México,  febrero 26 del 2018

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