//LA FIESTA DEL EID AL-ADHA

LA FIESTA DEL EID AL-ADHA

Se rememora la disposición de Abraham de ofrecer a Dios la vida de su hijo primogénito, quien según la tradición musulmana fue Ismael, de cuya estirpe se cree que descienden los árabes.

Millones de musulmanes en todo el mundo celebran la fiesta grande del islam, también conocida como la fiesta del cordero, que conmemora la voluntad de Abraham de sacrificar a su hijo por obediencia a Dios hasta que éste interviene y le ofrece un cordero en su lugar. En este 2018 se festejará del día martes 21 de agosto al sábado 25, aunque las fechas pueden variar, el pasado martes comenzó en México y el mundo la fiesta del Eid al Adha, por lo cual se entrega el presente artículo para su conocimiento.

Eid al Adha o Aid al-Adha, se traduce como Celebración del Sacrificio, es la festividad mayor de los musulmanes. También llamada Aid-al Kebir o Fiesta Grande. Esta festividad conmemora el pasaje del noble Corán, en el que se muestra la voluntad de Abraham (Ibrahim) de sacrificar a su hijo Ismael, en la Biblia es Isaac quien sería sacrificado, como un acto de obediencia a Dios, antes de que Dios interviniera para proporcionarle un cordero y que sacrificara a este animal en su lugar.

En varios países de África musulmana, tales como Malí, Níger, Senegal o Benín, dan el nombre de Tabaski a esta fiesta, y en una parte de amazighs en África del Norte le nombran Tafaska. En muchos lugares de habla hispana es conocida como Fiesta del Cordero. ​

Esta festividad, cuya fecha no es fija con respecto al calendario gregoriano o a las estaciones, tiene lugar el décimo día del mes de Zil-Hajj, lo que sucede 70 días después del Eid al-Fitr. Eid al Adha es parte del Hajj, la gran peregrinación a la Meca, que debe realizarse por lo menos una vez en la vida y preferiblemente durante este mes

DEL EID AL-ADHA – El Eid al-Adha se caracteriza por la ofrenda de un sacrificio animal, una vaca o cordero macho, como acción de gracias a Dios por salvar la vida de Ismael, hijo del profeta Abraham. Éste día los musulmanes que están en La Meca concluyen los ritos de su peregrinación y, después de la oración especial, realizan el sacrificio animal.

Muchos estudiosos islámicos consideran que su celebración no es obligatoria. La corriente de la escuela Malikí, presente en la región del Magreb y el África Occidental, indica que el sacrificio animal no es obligatorio y se recomienda solo a las personas que dispongan de los medios económicos para procurarse la oveja o vaca. Por el contrario, para la escuela Hanafí, con influencia en Turquía, el sacrificio sí es obligatorio.

En algunos países como Marruecos, además de la ofrenda animal y los momentos de oración, esta festividad incluye regalos para los niños y niñas.​ En el caso de los peregrinos de La Meca, como parte del final del Hajj, los hombres se afeitan la cabeza y se deshacen de sus prendas blancas usadas durante los días anteriores, mientras que las mujeres se cortan mechones de pelo como símbolo de renacimiento y renovación. ​

Los musulmanes que no realizan la peregrinación a La Meca en este momento pueden celebrar Eid al-Adha en sus lugares de residencia, acudiendo a las mezquitas para la oración. Normalmente suele celebrarse al aire libre, en las afueras de las ciudades, en una zona abierta denominada musalla.

El musulmán acude a la oración tras haber realizado la ablución mayor o gusl y haberse ataviado con su mejor ropa, limpia y perfumada. Recita unos versículos del Corán que sólo se mencionan durante las dos fiestas anuales y en los sepelios. Los musulmanes glorifican a Dios hasta que el imán inicia la oración recitando siete takbir (Allahu akbar) y haciendo dos prosternaciones (rakáa). Después el imán pronuncia una jutba, sermón del viernes, a los miembros de la comunidad que se hallan presentes. Por último se disuelve la reunión y los asistentes se besan en señal de hermandad y se felicitan por la fiesta.

SOBRE EL SACRIFICIO – La tradición indica que la mañana del día de Eid al-Adha, luego de la oración especial hecha 20 minutos después de la salida del sol, el jefe de cada familia es el responsable de sacrificar al animal, esto si la ley del país lo permite. De no ser posible, existe la autorización de que un carnicero o una tercera persona lleve a cabo esta tarea, siempre buscando causar el menor dolor, dirigiendo la cabeza del animal hacia La Meca y dejando que su cuerpo expulse toda la sangre, para que la acción y la carne que de ésta resulte sea considerada halal.

Aunque lo más común es sacrificar una oveja o una vaca, de acuerdo con la región o país, la ofrenda puede ser un toro, cabra, ternera, camello o un dromedario. En el caso de los bovinos, el animal debe tener más de 2 años de edad, en el de los ovinos, al menos seis meses, aunque lo más recomendable es que sean mayores de un año. Deben estar sanos y no tener ningún defecto físico (ceguera, miembro amputado, etc.). Los machos castrados están autorizados.

Tras el sacrificio la carne es separada en tercios: uno para la persona que obsequia la bestia, otro para repartir entre parientes y vecinos, el último para los necesitados, como huérfanos y pobres, independientemente de su religión o nacionalidad. Como dato adicional, en Francia, para 2016, se estimaba que se sacrificaban un promedio de 100.000 ovejas para ofrendar durante Eid al-Adha. Hay musulmanes que celebran esta fiesta después de 3 días de Hajj como lo es en: Nepal, India, Bangladesh, Afganistán, Pakistán, Uzbekistán, Dubai y Qatar.

Con esta festividad, los musulmanes recuerdan que el Islam significa sumisión, ya que nadie mostró mejor sumisión a Dios que Abraham, quien estuvo dispuesto a sacrificar a su hijo primogénito Ismael como prueba de su lealtad a Dios. Al final, Dios, cuenta la tradición, fue clemente y paró su brazo en el aire justo cuando iba a cortar el cuello de su hijo. Agradecido, Abraham sacrificó en su lugar a un carnero y es, en imitación de ese acto, por lo que los musulmanes sacrifican animales en lo que se considera la Fiesta Mayor del Islam.

Según el Corán, Ismael, el hijo primogénito de Abraham, engendrado por su esclava Agar, fue el protagonista de la historia, a diferencia de la tradición judeocristiana, que otorga este papel a Isaac:

Y cuando Ismael era lo bastante mayor / para ayudar en las tareas (de Ibrahim), este dijo:
“¡Oh mi querido hijo! / ¡He visto en sueños que debía sacrificarte: / considera, pues, como lo ves tú!” / Ismael respondió: / “¡Oh padre mío! ¡Haz lo que se te ordena: / hallarás que soy, si Allah quiere, / paciente en la adversidad!” / Pero cuando ambos se hubieron sometido / a la voluntad de Allah, / y le hubo tendido sobre el rostro, le llamamos: / “¡Oh Ibrahim, has cumplido ya con la visión!” / Así, realmente, recompensamos a los que hacen el bien: / pues, ciertamente, todo esto fue en verdad / una prueba, clara en sí misma. / Y le rescatamos mediante un sacrificio magnífico, / y de esta forma le dejamos como recuerdo / para futuras generaciones: / “¡La paz sea con Abraham!”

ARTÍCULO RELACIONADO: EL DÍA DEL SACRIFICIO, CULMINACIÓN DE LOS RITUALES DE LA PEREGRINACIÓN (HAJJ)

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Información: Mundo Islámico / Imagen: Pixabay

La Voz del Árabe (LVÁ) – ISLAM – Cd. de México, agosto 24 del 2018

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