//PRIORIDADES DE LA POLÍTICA EEUU HACIA MEDIO ORIENTE

PRIORIDADES DE LA POLÍTICA EEUU HACIA MEDIO ORIENTE

Las prioridades de la política estadounidense hacia el Medio Oriente

 Por: Román López Villicaña*

Al fin de la segunda guerra mundial los Estados Unidos queda como la única gran potencia mundial seguida de lejos por la Unión Soviética (URSS). En ese periodo, el interés de EEUU por la región era más que evidente. EEUU, si bien había ganado la guerra gracias a su producción de petróleo, sus reservas habían bajado grandemente y se convertía en un importador del hidrocarburo. Los países europeos destruidos por el conflicto necesitaban un abastecimiento seguro de petróleo para la recuperación de sus economías, dado su estado de debilidad, eran los Estados Unidos los únicos que podrían garantizar que los hidrocarburos del Medio Oriente para que no cayeran en manos de la URSS y con esto forzar a los europeos a plegarse a los intereses soviéticos.

La presencia de Estados Unidos en la región se perfila luego de la operación “Ajax” mediante la cual la Central de Inteligencia de EUA, logra derrocar la líder nacionalista iraní Mohamed Mosadeq, que amenazaba con nacionalizar el petróleo para con esto convertirse en posible imitación por el resto de los líderes de los recién independizados países de esa región. Luego de ese exitoso movimiento Estados Unidos descansa en la política de “dos pilares”, según la cual las dos monarquías de la región: Irán del Sha y Arabia Saudita, se encargarían de la seguridad de la región. En tanto que Israel controlaría el Cercano Oriente o la costa oriental del mar Mediterráneo y Turquía quedaba bajo el esquema de la OTAN, salvaguardando los estrechos del Bósforo y el Dardanelos.

Esta política llega a su fin con la revolución iraní de 1979, que derroca a la monarquía de la dinastía Pahlavi en Irán, e instaura una República Islámica con pretensión de hacer llegar el movimiento revolucionario a todo el Medio Oriente. Por esto Estados Unidos apoyan momentáneamente a Saddam Hussein de Irak, quien se enfrenta a Irán en una guerra que dura 8 años y que deja debilitadas a las dos potencias regionales. Estados Unidos no podía dejar todo en manos de Israel, pues hasta ese momento todo el mundo árabe veía a Israel como un Estado espurio. Por esto, interviene de manera directa cuando Hussein no le sirve más y desea imponer un régimen amistoso en Irak. Esto resulta ser muy costoso y no tan factible. Luego de los ataques de septiembre de 2011 en Nueva York, Estados Unidos decide intervenir en Afganistán, cayendo en el mismo error en el que habían caído antes ingleses y rusos. Afganistán es inconquistable. En cuanto Estados Unidos salga del país, los talibán volverán de nuevo al poder y a Estados Unidos solo le quedarán pérdidas.

Con la primavera árabe deciden intervenir discretamente en Siria, pero su participación no dio frutos, pues gracias al apoyo ruso Bashar al-Asad parece afianzarse de nuevo en el poder. Si bien sigue interviniendo en Yemen, esto es solo apoyo logístico a sus aliados sauditas, quienes están enfrascados en una horrible guerra de exterminio en ese país pobre, que bien puede resultar ser una segunda versión de Afganistán.

Lo cierto es que las prioridades de los Estados Unidos están cambiando, hoy ya no le interesa el petróleo del Medio Oriente, pues ellos con el método de fracking hoy producen tanto petróleo que los ha llevado a ser autosuficientes y hasta exportadores del hidrocarburo, con lo que está en competencia con los productores del Golfo Pérsico. Hoy Estados Unidos no necesita hacer que el petróleo esté seguro pues quien más importa es su nuevo rival China. Su costosa presencia en la región sólo hace que el petróleo llegue de manera segura hacia sus competidores asiáticos. De aquí el poco interés que comienza a mostrar hacia la región y que hayan decidido dejar el asunto en manos de Rusia, potencia interesada en conservar su única base militar en el mediterráneo. En tanto que el resto quedaría en manos de una especie de alianza saudita-israelí, frente a un Irán que al parecer saldría beneficiado del retiro estadounidense. Habrá que ver si esto funciona, mientras dirige sus prioridades a contener a China que parece avanzar rápidamente por la senda que parece llevarla a convertirse en la primera potencia mundial.

*Dr. Román López Villicaña: Dr. En Relaciones Internacionales por la UNAM.  Maestro en estudios de Asia y África por el Colegio de México. Maestro en estudios de Estados Unidos por la Universidad de las Américas de Puebla (UDLAP) y profesor de tiempo parcial en UDLAP. Colaborador en La Voz del Árabe. 

Imagen: LVÁ-Pixabay

La Voz del Árabe (LVÁ) – EDITORIAL – Cd. de México, enero 29 del 2019

290total visits,3visits today